Cirugía estática reconstructiva

Cirugía estática reconstructiva

La cirugía estética reconstructiva es la rama de la cirugía que se encarga de los procedimientos quirúrgicos que se realizan con el propósito de reconstruir o mejorar la apariencia y la función de alguna parte del cuerpo que se ha visto afectada por lesiones,  infecciones, enfermedades o defectos congénitos (accidentes, cáncer, labio leporino, paladar hendido, etc).

Este tipo de cirugía que te mostramos en Vitealia no solo procura mejorar el aspecto estético del paciente, tiene como objetivo fundamental que el  paciente recupere la funcionalidad en las partes en las que la ha perdido. Estos  procedimientos son vitales para la calidad de vida de las personas que necesitan de ella, en casos como la reparación de graves quemaduras en la piel o el tejido cicatrizado, la reconstrucción facial congénita o la desfiguración.

En la actualidad, la cirugía plástica reconstructiva no busca exclusivamente salvar la vida de pacientes que fueron afectados por accidentes, también es vital que mejore su calidad de vida. Los pacientes que se han sometido a este tipo de procedimientos muestran una mejoría en su autoestima, sus relaciones con los otros y una mejora notable en su vida diaria. Es por este  motivo que  la cirugía reconstructiva continua adquiriendo mayor relevancia y desarrollo. Esta rama de la cirugía se vale de tres métodos diferentes para reparar o sustituir partes del cuerpo afectadas:

-El cirujano puede usar las partes del cuerpo pertenecientes al mismo paciente. Este método se usa en casos en los cuales el cuerpo de paciente no fue extremadamente afectado por accidentes o deformaciones de tipo congénito.

-El cirujano puede emplear partes u órganos que provienen de otra persona. En casos en los que el daño fue extremo o simplemente la parte que se necesita no pudo ser recuperada.

-El cirujano diseña y produce partes del cuerpo artificiales. Esta técnica aún está en proceso de desarrollo, pero no se ve lejano el día en que se puedan fabricar órganos y partes del cuerpo en el laboratorio.

La reconstrucción de tejidos, músculos, huesos y cartílagos e incluso órganos hace parte de algunos de los procedimientos que se realizan en este tipo de cirugía. Algunos de los procedimientos y patologías que se tratan mediante la cirugía estética reconstructiva que más se realizan son:

-Reconstrucción del seno

-Mejoramiento de la piel escarada

-Expansores Tisulares

-Quemaduras

-Labio y Paladar hendido

-Reconstrucción de nariz

-Reconstrucción de oreja

-Tendinits de De Quervain

-Dedo en gatillo

-Sindroma de Túnel del Carpo

-Reparación de piel afectada por quemaduras

-Malformaciones congénitas

-Malformaciones de las manos y extremidades

-Traumas maxilofaciales

-Síndromes Craneofaciales

-Cirugía de las manos

-Secuelas de tratamiento oncológico

-Reimplantes con microcirugía

Riesgos de la cirugía estática

Los riesgos de la cirugía estética si bien pueden ser prevenidos se entiende que siempre que el paciente se someta a cualquier tipo de procedimiento sea estético o no correrá el riesgo que algo salga mal.

El primer aspecto fundamental es cerciorarse que el procedimiento será realizado por un cirujano plástico reconocido por alguna entidad que garantice que este cuenta con la formación adecuada y la experiencia requerida.

También es importante que la clínica o centro de estética cuente con instalaciones adecuadas, protocolos de seguridad hospitalaria y  todos los controles de bioseguridad.

Los riesgos de la cirugía estética pueden ser clasificados en dos grupos:

Riesgos para la salud: Incluyen tanto los derivados del procedimiento en sí (complicaciones, efectos secundarios, etc.), como los derivados de la anestesia. Entre los principales riesgos de las cirugías estéticas se encuentran los rechazos de implantes, trombosis, la sensibilidad en la zona operada o en el área adyacente, la decoloración de la piel, la necrosis de tejidos, , las infecciones y las reacciones alérgicas a la anestesia.

Riesgos Estéticos: Son todos aquellos relacionados con los  resultados del procedimiento que no son satisfactorios para el paciente. Algunos de los más frecuentes son: la asimetría, la mala cicatrización, queloides y resultados estéticos no esperados.

Antes de realizarse algún procedimiento estético es vital que el paciente conozca los riesgos personales que correría al realizarlo, así mismo el cirujano debe realizar una consulta previa a la operación, incluyendo exámenes de laboratorio y médicos que le permitan descartar condiciones que puedan impedir la obtención de los resultados esperados.

En la mayoría de centros o clínicas de estética esta consulta se convierte en una interconsulta, realizada por diferentes profesionales (anestesista, nutricionista, enfermera, psicólogo, etc.) que hacen un estudio exhaustivo desde diferentes disciplinas que complementaran la información obtenida por el cirujano en la consulta inicial.

El estudio por parte del anestesista es vital, se debe conocer previamente que tipo de anestesia se debe usar sin correr el riesgo de posibles efectos secundarios negativos para la salud del paciente.

Algunas otras recomendaciones básicas para prevenir los posibles riesgos de la cirugía estética son:

-Contar con toda la información necesaria antes de llevar a cabo el procedimiento.

-Se debe verificar que el centro o clínica estética puede ofrecer apoyo en caso de emergencia.

-Seguir al pie de la letra las instrucciones del cirujano.

-Seguir todos los cuidados posoperatorios. .

-Tomarse el tiempo necesario para recuperarse antes de reiniciar las actividades cotidianas, en muchos casos la premura en este aspecto ocasiona graves perjuicios para el paciente.

-Contar con estabilidad emocional que permita no tener falsas expectativas acerca de los resultados del procedimiento.

-Estar preparado para el cambio de imagen que se obtendrá como resultado de la cirugía.