Los virus y bacterias

Un virus es un agente infeccioso microscópico que se reproduce dentro de las células de los distintos organismos. Éste es capaz de infectar a cualquier tipo de ser, sea animal, planta o incluso bacterias o arqueas.

Los virus no se pueden ver a simple vista y los humanos sólo los podemos observar y estudiar a través de los microscopios ópticos. También hay excepciones, como pueden ser los virus nucleocitoplasmáticos de ADN de gran tamaño, tales como el Megavirus chilensis.

Los virus se componen de varias partes. Por un lado, están formados por el material genético que contiene toda la información genética, pudiendo ser ADN o de ARN; por una cubierta a base de proteínas que se encarga de proteger a este material genético, que recibe el nombre de cápside; y en algunos virus también podemos encontrar una parte llamada envoltura vírica, que consiste en una doble capa formada por lípidos que rodea los genes si se encuentran fuera de la célula.

En cuanto a la forma, los virus pueden tener desde formas simples, como los virus helicoides o los icosaedros, hasta formas muy complejas. Se dice de su origen que, o bien pueden haber evolucionado a partir de plásmidos o fragmentos de ADN, o bien proceden de las bacterias. Por otra parte, los virus aumentan la diversidad genética porque permiten la transferencia horizontal de genes.

Respecto al modo de transmisión, los virus se pueden contagiar o propagar de muchas maneras: por el aire, a través de insectos, por los alimentos, las manos, etc. Cabe destacar, además, que no todos ellos causan enfermedades.

Las bacterias

Las bacterias son microorganismos unicelulares. Como los virus, pueden ser de muchas formas: esféricas, barras, hélices, sacacorchos, etc. A diferencia de las células eucariotas, las bacterias no contienen un núcleo definido ni tampoco orgánulos membranosos internos. Sí que presentan una pared celular y flagelos u otros sistemas para desplazarse.

Se dice que son los organismos que más abundan en el mundo, pudiéndose encontrar en cualquier hábitat y pudiendo crecer hasta en los lugares más extremos. También existen bacterias en nuestro cuerpo, siendo algunas beneficiosas o inofensivas, y otras, de carácter infeccioso.

Para tratar estas enfermedades producidas por bacterias se utilizan los antibióticos, ya que éstos inhiben la formación de la pared celular y en otros casos, pueden impedir otros procesos de su ciclo vital.

Las bacterias son imprescindibles para la vida, pues muchos ciclos biogeoquímicos dependen de ellas. Además, éstas son muy útiles para la ganadería, la agricultura y la industria.




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