Tratamientos para la bronquitis

Es recomendable el reposo en estos casos, el paciente debe permanecer en cama, en una habitación templada y con ambiente húmedo, evitar fumar y estar en áreas cerradas donde estén fumando otras personas, beber muchos líquidos como agua, jugos, tés y consomés para permanecer bien hidratado y así  aliviar el malestar y la congestión.

En el hogar hay previsiones sencillas que podemos hacer en el hogar para evitar o controlar la bronquitis y otras enfermedades infecciosas:

  • Lavarse las manos constituye una de las mejores formas para evitar la exposición de virus o bacterias y otras infecciones respiratorias, sobre todo después de exponerse a un contacto masivo personas como es uso de transporte público, teléfonos públicos, etc.
  • Vacunarse contra el virus de la influenza, dado que se ha comprobado que estos virus son una causa significativa de la bronquitis. 
  • Como la bronquitis se produce con mayor frecuencia durante el invierno, tanto en climas húmedos como secos, es aconsejable evitar los cambios bruscos de temperatura, abrigándose de forma adecuada y de ser posible evitar exposiciones prolongadas al frio.
  • Asimismo, deben evitarse las aglomeraciones y los lugares cerrados donde la concurrencia sea numerosa, como, por ejemplo, cines, grandes almacenes, parques infantiles, restaurantes de comida rápida, entre otros, o donde el aire esté viciado, ya sea por los gases que pueden despedir las calefacciones o por el humo de tabaco.

Los médicos aseveran La infección habitualmente desaparece por sí sola al término de una semana.  En caso de que empeore el cuadro y aumente la fiebre, debe consultarse al médico inmediatamente.

En el caso de la bronquitis crónica el objetivo es reducir la irritación de los tubos bronquiales. Para ello pueden ser útiles los antibióticos y los fármacos broncodilatadores, que contribuyen a relajar y abrir las vías aéreas en los pulmones. Para las personas que fuman significa que deben de dejar el  hábito y si no fuma, evitar estar expuesto al humo que proviene de otros fumadores. Para calmar el dolor o las molestias, también se puede tomar acetaminofén o ibuprofeno, gotas nasales o pastillas para la garganta.

El manejo médico adecuado, evitar la automedicación y unos hábitos de vida saludables pueden ayudar a aquellas personas con la enfermedad a gozar de una mejor calidad de vida, aumentar la tolerancia a la actividad física habitual y reducir las perspectivas de complicaciones. Entre estos  hábitos se tiene: 

  • Llevar un programa de ejercicio moderado siempre bajo supervisión médica. Puede aumentar la tolerancia de una persona al esfuerzo, al permitir al corazón y otros músculos a utilizar el oxígeno disponible de forma más eficiente.
  • Los hábitos nutricionales adecuados desempeñan una función importante en la forma física y la resistencia a la infección. Las personas que experimentan disnea al comer, pueden tolerar mejor comidas más pequeñas y más frecuentes.
  • Es fundamental para todo paciente permanecer bien hidratado, bebiendo al menos ocho vasos de agua o de otros líquidos al día, lo que ayudará a mantener una expectoración más floja y fluida.
  • Respirar siempre por la nariz, como manera de introducir en los pulmones aire más caliente. En pleno invierno, use una bufanda sobre la boca y la nariz. En días de especial polución atmosférica, debido al ozono alto u otros contaminantes, permanezca dentro de casa con las ventanas cerradas. Evite respirar polvo, gases del automóvil, pintura, aerosoles, etc. Emplee un humidificador si el aire en su hogar es muy seco.



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