Tratamiento de la Gripe

Existen medicamentos tradicionales para aliviar los síntomas de la gripe como analgésicos como paracetamol y el ibuprofeno. Agrandes rasgos, se recomienda beber líquidos en abundancia y tener medidas de higiene como lavarse las manos frecuentemente, toparse la bosa al toser o estornudar y  no asistir a lugares públicos en caso de estar infectado.

También están a la disposición de las personas, con previa autorización médica, los tratamientos para la gripe antivirales, para aquellas personas que tienen un sistema inmune débil, para evitar que el virus se multiplique y alivian los síntomas. Los antibióticos solo son  recomendados en caso de producirse complicaciones por infecciones.

Por no existir medicinas que puedan que combatir, a este variante y fácil de trasmitir, virus, la medida que se recomienda es la vacunación. Los médicos recomiendan administrar la vacuna sobre todo a personas con más de 65 años, menores de 5 años, personas inmunodeprimidas, con enfermedades respiratorias o cardiacas previas.

Puede ser prevenida si se tiene higiene personal regular, utilizar con frecuencia las soluciones desinfectantes, mantener la casa limpia, ventilar el hogar, evitar en lo posible el contacto con alguien que este infectado, taparse la boca en caso de estornudar o toser y vacunarse.    

En casa, en el día se pueden beber ocho vasos de líquidos, como agua, jugos, té, muchos líquidos. El jugo fresco de limón con miel reduce el dolor de garganta y calma la tos seca.

Los médicos recomiendan medicamentos que pueden aliviar el dolor y reducir la fiebre. Los niños pueden tomar aspirinas y paracetamol para adultos. Antes de tomas el medicamento, leer cuidadosamente las recomendaciones. Se puede consultar al médico o farmaceutas sobre los nuevos medicamentos que mejoren los síntomas de la gripe y reducir su tiempo de infección. Por lo general este tipo de medicamentos deben tomarse durante los primeros dos días de infección

Entre algunos tips naturales se recomienda, que la mejor forma de vitarla es no enfermándose: mantener una dieta que fortalezca el sistema inmunológico con carbohidratos, minerales, vitaminas, sobre todo vitamina C, grasas con moderación, y abundante agua.

Si la prevención falla, un antibiótico natural es el ajo. Es considerado el rey de los antibióticos naturales, pues es un concentrado de sustancias antisépticas que protegen al cuerpo de los virus, bacterias, hongos, y son pocos los microbios que le pueden resistir. Es eficaz para curar la gripe, resfriados, y problemas respiratorios en general. Es recomendable comerlo crudo, en ensaladas, sopas o tomarlo en capsulas que no tienen olor.  Se debe evitar tomarlo si ya se está tomando medicamento, pues evitan la coagulación sanguínea.

Se muele un diente ajo y se mezcla con una cucharada de miel más unas gotas de zumo de limón disuelto en una taza de agua caliente y se toma tres veces por día.

La cebolla morada también actúa como antibiótico natural, hojas de menta, ayudan con la congestión nasal. El jengibre tiene propiedades analgésicas, poderoso reforzante inmunológico, antiinflamatorias que alivian los malestares de la gripe.




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