Tratamiento de conducto dental

El tratamiento de conducto es un método para acabar con el dolor dental cuando una infección ha invadido el nervio y los vasos interiores de diente. No se trata de un tratamiento doloroso pues se aplica anestesia local.  También es conocido como el nombre de endodoncia.

Se debe usar cuando el diente tiene algo más que una simple caries. Si la infección ha llegado al nervio y los sectores interiores del diente no queda otra opción que intervenir en los conductos de los dientes. Un simple empaste no arreglaría nada, hay que practicar una endodoncia para finiquitar el problema y, sobre todo, salvar al diente.

Tras anestesiar el diente afectado, el odontólogo limpia y desinfecta toda la zona afectada con “limas” (agujas muy finas y diminutas) que van reparando los interiores del diente afectados con el fin de acabar con todas las bacterias y todos los gérmenes que han provocado la infección y el subsiguiente dolor.

Una vez limpiado el diente, se rellena él mismo con gutapercha y cemento. El tratamiento de conducto resulta  algo molesto para el paciente pues ve como una serie de limas penetran en su diente, pero el dolor es inexistente, salvo algún pequeño pinchazo insignificante. Simplemente hay que tener paciencia pues el tratamiento dura un buen rato. Da más impresión que otra cosa.

El tratamiento de conducto se debe completar con la extracción del nervio y del tejido pulpar del diente así como una posterior colocación de una corona para cerrar el orificio aparecido. No queda otra opción para salvar el diente. Si el nervio está afectado y no se realiza un tratamiento de conducto, el diente se caerá y no habrá solución. Incluso en ocasiones, si la infección se encuentra muy avanzada ya no quedará otra posibilidad que arrancar el diente para evitar que se siga expandiendo por la dentadura.

Estas infecciones se suelen dar por no llevar a cabo una correcta limpieza dental y apenas visitar al dentista. El tratamiento de conducto es mucho más caro que una caries, por lo que se recomienda ir más a las clínicas dentales para evitar llegar a tales extremos.

Normalmente, el odontólogo necesitará entre 2 y 4 sesiones para completar con éxito el tratamiento de conducto. Una vez hecho, el paciente saldrá perfectamente de la clínica y podrá usar su dentadura con total normalidad. El porcentaje de éxito en los tratamientos de conducto supera el 95 % de los casos. 



Escribe un nuevo comentario

Su dirección de email no será publicada.
Los campos obligatorios están marcados con el símbolo *