Síntomas de la bronquitis

Los bronquios son los conductos que conectan a la tráquea con los pulmones. Cuando los bronquios están inflamados o infectados, el aire realiza su recorrido con dificultad dentro y fuera de los pulmones, entra menos aire a los pulmones y también sale menos,  los tejidos se irritan produciendo  mucosidades. Como consecuencia de esto, se produce mucha tos con expulsión de flema.

El ataque de bronquitis suele durar unos diez días o menos, si se trata con medicamentos. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado cuando el enfermo es un anciano o un niño muy pequeño, porque puede complicarse con una neumonía. Los síntomas principales de la bronquitis son: malestar general, presencia de flema, cansancio, tos seca, dolor de garganta, goteo nasal, sensación de tener el pecho apretado o dificultad al respirar, ruidos vibratorios en los pulmones y fiebre ocasional

En caso de acudir al médico, este realizará un examen completo a la persona con probable bronquitis para luego determinar si se solicitará estudios clínicos de confirmación o para descartar otros diagnósticos posibles. Una radiografía de tórax es un estudio de simple realización y de un costo accesible que permite aportar muchos datos para el diagnóstico, aunque no siempre está indicado. El profesional médico será el encargado de decidir que estudios se deben solicitar para cada persona en particular. La presentación clínica de la bronquitis es variable en cada individuo no siendo simple un rápido diagnóstico en todos los casos.

Existen dos tipos principales de bronquitis: aguda y crónica. La bronquitis aguda, de corta duración, generalmente no es una enfermedad aislada, sino una complicación de otras enfermedades, como son el catarro común, la gripe, la sinusitis o el sarampión. Los síntomas característicos de la bronquitis son tos, con expulsión de flema, fiebre moderada y malestar general.

Se considera que la bronquitis es crónica si los síntomas duran por lo menos tres meses y es recurrente. Hay mayor predisposición a la enfermedad en las áreas urbanas que en las rurales debido a un mayor consumo de tabaco y a la contaminación atmosférica.

La bronquitis crónica, puede producir una obstrucción parcial y una excesiva secreción de moco viscoso que dificultan el paso del aire a los pulmones, haciendo que sea menor la cantidad de oxígeno transferido a la sangre. La bronquitis crónica también puede ser un síntoma de otra enfermedad pulmonar anterior.

Entre las principales complicaciones de la bronquitis crónica se tiene:

  • Lesión de la mucosa de los bronquios y bronquiolos, por cuya causa los pulmones son cada vez más accesibles a las infecciones.
  • Extensión de la infección desde los bronquios a los alveolos pulmonares.
  • Hipertensión pulmonar.
  • Enfisema, o deterioro grave de los pulmones, que afecta a los alveolos.
  • Insuficiencia cardíaca derecha.
  • Neumonía, o inflamación de los pulmones.
  • Insuficiencia respiratoria, debida a la falta de oxígeno, que se manifiesta por una coloración azulada de la cara y de los labios de algunos enfermos.
  • Fallo respiratorio.



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