Fiebre

La fiebre es un aumento de la temperatura corporal por encima de los 37º C. La fiebre surge como respuesta del cuerpo para combatir los organismos que causan enfermedades como las bacterias y los virus. Los niños son más propensos a sufrir fiebres elevadas toda vez que su sistema inmunitario no está plenamente desarrollado. Las fiebres por encima de los 40º C son muy peligrosas ya que pueden provocar infartos, necrosis de tejidos, delirios y ataques paroxísticos.

Desde la Antigüedad existen numerosos remedios caseros para la fiebre. Uno de los remedios más usados es tan sencillo como recomendable. Se corta una cebolla en rodajas y se colocan en el suelo. A renglón seguido, se pisan las rodajas con los pies descalzos durante unos treinta minutos. Si se quiere aplicar este remedio a los niños, se aconseja meterles las rodajas de cebolla en los calcetines.  

Además, hay varias infusiones para paliar la fiebre. Por ejemplo, se puede elaborar una infusión con una cucharada de tomillo y de manzanilla mezclados en una taza de agua. Se hierve durante unos cinco minutos. Luego, se cuela y se bebe tibia no menos de tres veces al día. Otra infusión consiste en añadir 25 gramos de hojas frescas de salvia, 5 gramos de miel y 3 cucharadas de jugo de limón en una taza de agua. Se hierve durante unos 10 minutos y se toma varias veces al día. Asimismo, se pueden tomar infusiones de cáscara de naranja, con jengibre y limón, té de laurel y te de abedul.

Para bajar la fiebre rápidamente resulta muy aconsejable darse un baño de agua tibia. El agua no debe estar fría, pero tampoco muy caliente, sino templada. Se tiene que pasar una esponja por las zonas más calientes del cuerpo para rebajar la fiebre. También se pueden hacer varias compresas de arcilla verde empapadas con agua fría para colocarlas en la frente, el pecho y el vientre.

El requesón ayuda a bajar la fiebre. Se mezclan cinco cucharadas de requesón con unas pequeñas gotas de vinagre, se añade un poco de leche y se moldea una pasta. A continuación, se mojan unos paños de algodón con la mezcla lograda y se aplican las compresas alrededor de las pantorrillas.

Por último, existen otros remedios caseros que triunfan desde hace años como cortar una patata en rodajas, mojarlas con vino y ponerlas en las sienes con un paño; aplicar una cataplasma de alcohol de romero; tomar un batido de cebolla de cabeza con azúcar y leche; poner paños de agua fresca en la frente;  tomar sopa de pollo; y colocar un paño en la frente que contenta unas gotas de aceite esencial de eucalipto.



  1. DANNA 31/01/2012 11:35

    Que buenos, sencillos y prácticos remedios caseros para la fiebre , hay algunos un poco extremos o raros, pero otros son muy efectivos, y mucho más accesibles que las medicinas, sin embargo es preferible ver a un doctor, esto solo es provicional, no una cura.

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