Diarrea

La diarrea es una evacuación intestinal frecuente, líquida y abundante. Aparece con más frecuencia durante el verano, toda vez que el calor incrementa la velocidad de descomposición de los alimentos y, por tanto, aumenta la probabilidad de padecer una infección intestinal. El principal problema de la diarrea es la pérdida de líquido y, con él, de sales minerales.

Existen varios remedios caseros para la diarrea que puede llegar a dejar muy tocada una persona, sobre todos, a los niños. Por ejemplo, contra las diarreas se aconseja llenar el ombligo de sal y taparlo con una tirita. Otro remedio tradicional pasa por calentar papel de estraza o de periódico en el horno; luego, con el papel caliente se cubre el vientre, sujetándolo con la propia ropa interior o el pijama y se deja así toda la noche. La eficacia de este remedio viene avalada por su uso durante generaciones.

También se puede elaborar dos recetas caseras. La primera es una cocción de rama de canela. Con ella se consigue cortar la descomposición y restablecer la normalidad de las deposiciones. Se hierve una rama de canela medio litro de agua durante unos tres minutos y después se toma a sorbos la cocción a lo largo del día. La segunda receta es una infusión de hinojo, eneldo y anís. Tomando esta infusión la madre que esté dando el pecho a su hijo podrá prevenir los cólicos del lactante ya que éste se beneficiará de las cualidades de las hierbas a través de la leche materna. Se hierven en un litro de agua, dos pizcas de hinojo, dos pizcas de eneldo y dos pizcas de anís durante diez minutos. Se deja reposar igual tiempo y se cuela la infusión. Se debe tomar tres veces al día hasta que cesen los cólicos del lactante.

Asimismo, hay cuatro plantas herbáceas muy útiles para combatir la diarrea. La  ajedrea silvestre, la vara de oro, la pulmonaria y el llantén destacan por su eficacia contra esta dolencia toda vez que poseen propiedades astringentes.

Por último, hay otros remedios caseros como el zumo de las bayas frescas de grosella y el zumo de menta así como el jugo de la calabaza; comer al día unas tres manzanas rayadas o en puré en el que se haya vertido una cucharada de miel; ingerir dos cucharadas de harina de maíz disueltas en un vaso de agua hervida; tomar una cucharada de té de polvo de arroz en un vaso de leche en dosis de unos 40 gramos cada treinta minutos; comer plátano chafado y copos de avena; y hervir tres zanahorias y tomar el líquido a lo largo del día.




Escribe un nuevo comentario

Su dirección de email no será publicada.
Los campos obligatorios están marcados con el símbolo *