Combatir el calor

Las temperaturas elevadas pueden llegar a ser una molestia en muchas ocasiones. Si se tiene en cuenta la degradación de la capa del ozono, es importante protegerse de una radiación solar excesiva. Cubrirse con prendas ligeras, pero resistentes ayudará a ello. Los tejidos naturales como el algodón o el lino son los mejores, aunque también es importante la elección de los colores, pues los tonos oscuros absorben más el calor que los tonos claros.

Existen diferentes remedios para paliar el calor. En verano, suelen ser muy útiles, sobre todo, si llegan las temidas olas de calor. Por ejemplo, se puede masticar panal de abeja o morder un trozo de miel granulada envuelta en gasa como si fueran tabaco de mascar. También resulta muy útil mezclar dos cucharadas de menta piperita en una taza de agua. Luego se hierve durante unos cinco minutos, se deja reposar y se mete a la nevera durante unos cuantos minutos. Más tarde, se toman varios sorbos de esta infusión cada cuarto de hora durante unos 90 minutos. Otra opción es elaborar una infusión con tres cucharada de cebada con agua. Se hierve, se deja refrescar y se bebe una taza cada treinta minutos. Asimismo, se pueden tomar varias infusiones más como una infusión fría de menta, infusión de regaliz e infusión de tomate. Es básico que el organismo recupere el líquido perdido.

Asimismo, se recomienda darse baños de agua fría cuando uno siente demasiado calor en el cuerpo. Si uno no quiere bañarse, puede aplicar paños de agua fría en el cuello, las axilas y la ingle. Se trata de que el cuerpo recupere su temperatura. Estos paños también pueden ser empapados con alcohol

Siguiendo con los remedios caseros para combatir el calor,  resulta muy adecuado ingerir una sopa de verduras ya que proporciona al cuerpo minerales, líquidos y evita el mareo. Otras opciones son el jugo de mango y las ciruelas. Asimismo, un éxito seguro será preparar una solución de cal de agua. La misma se elabora mezclando un poco de azúcar y la sal en agua de cal y a continuación beberla.

Por último, existen una serie de recomendaciones absolutamente necesarias para luchar contra calor, a saber: evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día; no hacer deporte cuando el sol aprieta más; no ingerir bebidas alcohólicas  o cafeína; beber mucho agua; aumentar el consumo de frutas y verduras, por ejemplo, en verano, hay que tomar muchos zumos naturales; mantener las cortinas y persianas bajadas y usar toldos para evitar que el sol incida directamente en el hogar; y utilizar el aire acondicionado, pero nunca con temperaturas inferiores a 20º C.




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