Dolor precordial

El dolor precordial o torácico se define como cualquier molestia o cualquier sensación anómala localizada en el tórax y por encima del músculo diafragma; y constituye uno de los síntomas más frecuentes que llevan a un paciente a la consulta en un servicio médico de urgencias.

Se produce por la estimulación de los receptores del dolor, ya sean superficiales y/o profundos, en base a causas diversas como pueden ser traumatismos mecánicos, degeneraciones y tumores, traumatismos físicos o químicos, inflamaciones, necrosis, procesos que puedan producir la liberación de sustancias como cininas, histamina, o algunos subtipos de prostaglandinas, etc., que puedan ser  capaces de estimular los receptores del dolor. También infecciones, isquemias, causas que van a provocar directa o indirectamente estímulos mecánicos o térmicos o químicos y que al aplicar su energía intrínseca sobre los tejidos, inducen un daño tisular. Puede también tener origen psicológico.


Puede tener causas cardiovasculares que pueden ser isquémicas o no isquémicas. Entre las primeras la enfermedad coronaria, estenosis aórtica, miocardiopatía hipertrófica obstructiva, insuficiencia aórtica, anemia e hipoxemia importantes, hipertensión pulmonar, hipertensión sistémica.

dolor precordial

Entre las causas no isquémicas están el aneurisma disecante de aorta, la pericarditis, las miocardiopatías, el prolapso de la válvula mitral.

Puede tener también causas pleuropulmonares como la pleuritis, neumonías, tromboembolismo pulmonar (TEP), traqueobronquitis, tumores pleurales, neumotórax, procesos mediastínicos como tumores, inflamaciones, etc.

También causas digestivas como consecuencia de reflujo gastroesofágico, cólico biliar, pancreatitis, rotura esofágica, espasmo difuso esofágico, ulcus péptico.

Incluso puede tener causas, neuro-músculo-esqueléticas, sería el caso de la costocondritis, radiculopatías, síndrome de Tietze, cervicoartrosis, contracturas musculares, fase prevesicular del herpes zoster fracturas y tumores óseos. Y así mismo causas psicógenas como depresión, sindrome de hiperventilación, ansiedad, simulación.

La valoración del paciente con este tipo de dolencia precordial o dolor torácico, debe ir encaminada a eliminar los procesos que ponen la vida en peligro, lo cual en la mayoría de los casos puede realizarse con una historia clínica y con una exploración física cuidadosas y algunas pruebas complementarias, como podrían ser el electrocardiograma, la radiografía de tórax, analítica.

Los perfiles clínicos del dolor torácico o precordial son el isquémico que presenta un dolor isquémico anginoso opresivo, retroesternal e irradiado al miembro superior izquierdo, mandíbula, cuello y hombros también son posibles, durando alrededor de 15 minutos con una intensidad variable.

El perfil pleurítico presenta un dolor tipo punzante, con localización costal, que puede irradiarse al cuello, y que suele durar más que el isquémico, con intensidad muy variable y que aumenta con los movimientos respiratorios como tos o la inspiración profunda; y ciertas posiciones.

Otros perfiles son el pericárdico, el esofágico, el perfil de la disección aórtica, el perfil del tromboembolismo pulmonar, el osteomuscular, el psicógeno.



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