Plan de mantenimiento: lo mejor tras una dieta

La dieta después de la dieta, consiste en un conjunto de reglas a cumplir una vez logrado el peso deseado, evitar el efecto rebote y mantener los nutrientes necesarios.

A pesar de ser difícil seguir un régimen especial para bajar de peso, una vez logrado el tan deseado objetivo, puede ser otro reto mantener el peso. Por qué resulta tan complicado mantenernos en un peso estable?Los aumentos y descensos de  peso constantes son tan perjudiciales  para la salud como el sobrepeso, traer consigo enfermedades como la diabetes, problemas cardiacos o incluso circulatorios.

Los expertos en la perdida y control de peso aseguran que el tipo de dieta llevada a cabo es determinante para la fase de mantenimiento. Es decir, el éxito de ella dependerá de si se adquirió o no un nuevo hábito alimenticio, un estilo de vida distinto al anterior, modificaciones permanentes en  la conducta de la persona. De haber culminado una dieta restrictiva o basada en principios difíciles de mantener a lo largo del tiempo, pueden tener resultados rápidos e impresionantes, pero una vez abandonados, se recupera el peso y re repite el ciclo. En realidad, no existen soluciones mágicas, la mejor solución es bajar de peso de manera racional.

Los buenos hábitos y un plan de mantenimiento son fundamentales tras la dieta

En esta dieta después de la dieta, se requiere el cumplimiento de una alimentación flexible, pero nutritiva, respeto a pautas saludables y rutinas de ejercicios, para una figura esbelta. Para esto es importante tener en cuenta en todo momento: saber qué se puede comer, lo que es beneficioso para nosotros y no que lo es, comer varias veces al día y tener en cuenta la vida personal de cada quien, como la familia, trabajos y horarios para adaptar la alimentación a ella.

Como indicaciones generales se debe medir la cantidad de aceite permitida, es decir, una cucharada con el almuerzo y otra con la cena, esencial por su vitamina E, y rico en nutrientes, además debe ser consumido sin cocinarlo, en crudo agregado a las comidas. No cocinar en exceso las verduras para que mantengan todos sus nutrientes. Las cantidades de verduras son libres, a gusto de cada quien. Pequeñas  porciones de proteínas animales, deben ser en raciones de 150 gramos aproximadamente o del tamaño de la palma de la mano, sin los dedos, no más. Evitar grasas, alimentos procesados y ricos en azúcar.

Durante el plan, se puede mantener el menú bajo en calorías durante la semana y el fin de semana comer sin restricciones, para que no se sienta frustración. En general consiste en comidas ligeras, y es recomendable comenzar las comidas con una sopa de verduras o con una ensalada en verano.

Llevar a cabo una dieta previa adecuada, no excesivamente limitante,ayuda a mantener el peso final si se logró la meta de manera progresiva.




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