Perder peso con una dieta

Cada vez son más los que se interesan en la posibilidad de perder peso siguiendo una dieta si no lo han conseguido con su alimentación habitual. Existen cientos de ditas, algunas de ellas llegan a ser famosas, sobre todo si son seguidas por personajes conocidos del panorama internacional, como actores, cantantes o incluso políticos. Sin embargo, antes de comenzar a explicarte cómo puede ayudarte la dietética a perder peso debes comprender que deberás combinar este programa de alimentación con la práctica regular de ejercicio. Partimos de que no existe el milagro definitivo, sino más bien una base que está formada por esfuerzo y sacrificio por nuestra parte si queremos adelgazar.

En cuanto a los tipos de dietas existen dos tipos, el primero de ellos es la dieta balanceada, se trata de un programa que consiste en perder peso gracias a una alimentación equilibrada, midiendo cada uno de los alimentos que ingerimos, llevando un control realmente riguroso que nos permita proporcionar a nuestro cuerpo los nutrientes que necesita, evitando los excesos. Generalmente lo ideal para seguir esta dieta es acudir a los nutricionistas para que nos preparen la dieta balanceada ideal para nosotros y además realicen todo el seguimiento que permita comprobar los resultados. Entre este seguimiento se incluiría la realización de análisis médicos para comprobar si nuestro estado de salud es apropiado, es importante evitar problemas como la anemia, derivados de una alimntación reducida respecto a lo habitual. Aunque generlmente las dietas balanceadas no suponen ningún problema para la salud, pues cuidan que recibamos todas las vitaminas y nutrientes más importantes.

El otro tipo de dietas es el de las dietas milagro. Se trata de programas muy agresivos que nos ofrecen una forma que teóricamente nos permitirá perder peso de forma milagrosa. Este tipo de dietas suele lograr los objetivos, son muchos los que han adelgazado incluso 30 o 40 kilos en plazos no muy superiores a dos meses. El problema de estas dietas suele estar en lo que conocemos como efecto rebote. Esto sucede cuando la dieta llega a su fin, originando un rápido aumento de peso sin poder evitarlo, ni siquiera controlando nuestros hábitos alimenticios. Un ejemplo muy conocido de estas dietas es el de la dieta dukan, que consiste en una alimentación a base de proteínas, logrando de este modo que nuestro propio cuerpo elimine todas las calorías por sí sólo.

Son muchos los dietistas y endocrinos que están en contra de estas dietas, no sólo por el temido efecto rebote, sino también por las deficiencias de algunos nutrientes que pueden ocasionar estas prácticas alimenticias, deficitarias en algunos alimentos, sobre todo los ricos en fibra o hierro.




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