Las grasas trans en Valencia

Las grasas trans son aquellas grasas que se obtienen por un proceso de hidrogenación de los alimentos. Estas grasas se encuentran en los alimentos elaborados industrialmente con aceites vegetales o animales, como snacks y aperitivos salados, las patatas fritas, los productos precocinados, la margarina, las galletas, casi todos los cereales, la bollería industrial, las hamburguesas o las tabletas o barritas de chocolate o cereales.

Además de la hidrogenación industrial de las grasas, existen otras formas de transformar las grasas normales en grasas trans. Una de estas maneras consiste en freír los alimentos, pues si no se hace de forma adecuada, se puede descomponer el aceite y modificarse su estructura. Para que esto no ocurra, se recomienda freír con aceite de oliva virgen, no superar los 180º C y no reutilizar el aceite más de tres o cuatro veces.

Efectos del consumo de las grasas trans

La consecuencia negativa más conocida es el aumento del colesterol malo, aumentando el riesgo de padecer diabetes y arteriosclerosis. El consumo excesivo de alimentos tratados industrialmente también puede acabar dañando el cerebro, retrasando su crecimiento y maduración.

Asimismo, existen estudios que demuestran que un consumo frecuente de este tipo de grasas aumenta las posibilidades de sufrir enfermedades coronarias. Por otro lado, actualmente se están llevando a cabo estudios que demuestran que algunos problemas durante la formación del feto (naciendo el bebé con un peso menor de lo que debería, lo que le puede llevar a sufrir enfermedades cardiovasculares cuando sea mayor) y en la lactancia se deben a que la madre no lleva una buena alimentación e ingiere alimentos que contienen grasas trans en exceso.

Estos efectos nocivos, como vemos, pueden afectar tanto a adultos como a niños e incluso a los fetos. Por ello, es de esencial importancia que los distintos países elaboren una legislación que prohíba, sancione o reduzca, por lo menos, este procedimiento de tratado de alimentos. Y es que no por nada la OMS recomienda un consumo diario de grasas trans menor al 1% del aporte calórico diario.

¿Qué podemos hacer?

En Estados Unidos ya cuentan con una, debido a que la obesidad es un problema muy grave en este país. Sin embargo, en España no existe aún una legislación clara. A pesar de ello, hasta que ese momento llegue, podemos cambiar nuestros hábitos y reducir drásticamente el consumo de este tipo de alimentos, ingiriéndolos sólo en ocasiones especiales, para evitar futuras enfermedades y complicaciones que empeoren nuestra calidad de vida. Además, nos tendremos que acostumbrar a leer las etiquetas de los alimentos, aunque muchas veces los fabricantes no indican claramente de dónde proceden las grasas. 




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