Higiene en implantes dentales en Madrid

Los implantes dentales, al igual que los dientes naturales, requieren de una higiene bucal y de un mantenimiento. Sin embargo, este cuidado puede ser un poco diferente y más específico en el caso de los implantes.

Una vez el proceso de colocación haya finalizado y el implante se haya integrado en el hueso, el dentista nos dará una serie de directrices que tendremos que seguir para mantener los implantes y que nos duren. Como hemos comentado, la higiene oral es tan importante como en personas con dientes naturales. Lo idóneo es que, si nos sometemos a una intervención de este tipo, ya hayamos desarrollado unos hábitos de limpieza y cuidado para evitarnos complicaciones como la caries. Si por el contrario no hemos llevado un buen cuidado de nuestra dentadura, tendremos que habituarnos inmediatamente para que todo el proceso salga bien.

Cuidados en el implante dental

El dentista, según nuestro historial clínico, las razones por las que perdimos el diente que va a ser sustituido por el implante, las características de la localización del hueco donde se va a colocar la prótesis, el diseño de ésta, nuestros hábitos, nuestro estado de salud oral, nos dará una serie de recomendaciones y consejos adaptados a nuestro caso y que será necesario que sigamos para que los implantes se integren con éxito y que alarguemos su duración.

Así, el dentista nos puede recomendar una gran variedad de productos que nos pueden ayudar a mantener nuestros dientes e implantes, como cepillos de dientes, hilo dental, enjuagues bucales, irrigadores, colutorios o geles.

Es importante también acudir a todas las revisiones y citas de mantenimiento que tengamos con el dentista. En éstas se discutirá el estado de nuestra dentadura y se podrá evaluar el grado de éxito que está teniendo el implante, a la vez que se pueden corregir algunos problemas que puedan ir surgiendo a tiempo para que vayan a peor. Es probable que, en estas citas, se tenga que proceder a levantar las prótesis para controlar la osteointegración y evaluar si hay algún tipo de inflamación en la encía, o haya que hacer radiografías para comprobar que todo está bien. En cualquier caso, esto depende de nuestra situación y nuestro dentista será el evalúe nuestras necesidades.

De esta forma, el dentista irá adaptando el tratamiento según nuestro caso. Estas revisiones suelen darse con una periodicidad de 3 o 6 meses al principio, llegando a hacérnoslas una vez al año si llevamos un buen cuidado de nuestra boca y no hay complicaciones.




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