Tratamiento para el hígado graso

Muchos hemos oído hablar de la enfermedad del hígado graso, pero pocos saben que en realidad su verdadero nombre es Esteatosis hepática. Esta patología, que afecta principalmente al hígado, provoca una importante acumulación de triglicéridos en el hígado, es decir, un exceso de grasas en las células hepáticas. Aunque puede deberse por muy diferentes causas como una nutrición pobre, generalmente se la relaciona con el consumo excesivo y dañino de alcohol o enfermedades del metabolismo como la hipertensión o la diabetes. De ahí que buena parte del tratamiento para el hígado graso se base más en una prevención que en la curación en sí, siguiendo una dieta equilibrada y unos hábitos diarios saludables.

Algunos alimentos que ayudan a solucionar esta afección son frutas como la manzana o la naranja o el limón, verduras como la alcachofa, hortalizas como la remolacha y algunas plantas medicinales como el diente de león. En cualquier caso no son las únicas hay una gran cantidad de ingredientes que podemos añadir a nuestra dieta para solucionar el problema de hígado graso, así como plantas con propiedades muy recomendables que podemos ingerir mediante infusión.

Alimentos para el hígado graso

Cuando esta esteatosis se produzca por una patología metabólica previa, el principal objetivo del especialista será realizar un régimen de adelgazamiento que reduzca sensiblemente el peso corporal del paciente. Añadido al régimen, el deporte a diario jugará un papel fundamental en la evolución de esta enfermedad. Seguidamente a estas pautas, el médico recomendará la eliminación o la reducción de la ingesta de bebidas alcohólicas, así como el empleo de ciertos fármacos como los analgésicos o los anticonceptivos. Todas estas medidas en conjunto y a medio plazo, interfieren muy gratamente en los pacientes de hígado graso.

Para aquellas personas que presentan esta enfermedad en su modo más severo es recomendable recurrir a un tratamiento efectivo, los antioxidantes o el uso de la pioglitazona serán de gran ayuda. Al ser una enfermedad que afecta al hígado, la utilización de medicinas se restringe para no sobrecargarlo, por lo que, generalmente, cuando se recetan fármacos, estos van dirigidos a minimizar los molestos síntomas que buscan ofrecerle una mejor calidad de vida al enfermo que lo padece.

Pese a que con un correcto tratamiento, el hígado graso evoluciona rápida y favorablemente, existe un gran número de pacientes (aproximadamente el 10%) que terminan desarrollando un carcinoma hepatocelular. Los enfermos que se vean en esta situación entrarán en un protocolo completamente distinto, por lo que se establecerá un tratamiento específico que logre erradicar esta enfermedad, evitando posibles complicaciones posteriores.

Tras numerosos estudios clínicos en todo el mundo, se ha observado que la enfermedad del hígado graso ataca principalmente a personas de países como los Estados Unidos o Europa que presentan una considerable obesidad previa o una grave adicción al alcohol o a los analgésicos.



Escribe un nuevo comentario

Su dirección de email no será publicada.
Los campos obligatorios están marcados con el símbolo *