Electroestimulación para la celulitis

La electroestimulación para la celulitis, es uno de los tratamientos más nuevos para la enfermedad porque aunque ha sido por largo tiempo aplicado a la prevención de traumas de rehabilitación de lesiones musculares, en pocos años atrás ha ido colocándose como un medio efectivo para eliminar o hacer menos evidente la apariencia de una piel dañada por la celulitis, mediante contracciones causadas por la electroestimulación.

Después de todo la celulitis es una inflamación de las células adiposas, las mismas que son rebeldes a la eliminación natural que el organismo hace, y por ello requieren una ayuda para la eliminación, en este caso la electroestimulación para celulitis, logra en sesiones con duración entre media hora y 50 minutos, entre 10 y 15 sesiones deseablemente, resultados que aligeran la apariencia de celulitis y sanan la piel y que de seguirse con constancia permitirán eliminar totalmente la celulitis.

 El procedimiento se centra en la aplicación de impulsos eléctricos que son los que provocan una serie de contracciones musculares que dan paso a la destrucción de las concentraciones grasas que dan la apariencia naranja, dejando atrás la apariencia “acolchonada” de la piel que provoca la celulitis, haciéndose verse a quien la padece mal y dañando su autoestima.

Aunque es efectiva si se tiene en cuenta que en éste como en muchos otros tratamientos para la celulitis, la eficacia está ligada a la constancia, la electroestimulación para celulitis, debe estar acompañada de otro procedimiento, o al menos debe concentrarse en las zonas problema, lo que se logra con la intervención de la aplicación del tratamiento de un experto que estudie a fondo el origen de la condición celulítica y que diseñe un plan para luchar contra ella con la electroestimulación pero que también proponga mejoras a la rutina de ejercicios básica y a la alimentación adecuada como formas de asegurar la curación y el mantenimiento de la salud de la piel en cuanto a la celulitis.

Su costo depende de la demanda de sesiones que sean necesarias, aunque suelen ser de 10 a 15 para considerar que tendrán un efecto evidente, menos sesiones no aseguran una mejoría, y luego de un período establecido de sesiones se debe tener un plan de mantenimiento y mantener también la calidad de vida de manera que, se pueda evitar el reaparecimiento de la condición celulítica en el futuro.




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