Dolor en la zona Lumbar

El dolor lumbar, o también llamado lumbalgia o lumbago está englobado dentro de los llamados dolores de espalda, en concreto de la espalda inferior. Este es uno de los dolores más comunes con los que nos podemos encontrar ya que casi cualquier persona lo ha sufrido en algún momento de su vida. En concreto, el dolor de espalda baja es la causa más común de incapacidad y absentismo laboral en el mundo.

Es muy complicado que una sola acción haga que se inicie el dolor sin ningún antecedente ni aviso previo. Lo más seguro es que hayamos estado haciendo una serie de acciones y movimientos incorrectos como, por ejemplo, estar mucho tiempo de pie o levantando cargas de forma perjudicial para nuestra espalda. Es entonces, después de esta serie de posturas incorrectas, cuando un simple movimiento como el de estirarse para agarrar algo nos va a producir el dolor.

Sin embargo, existe una serie de enfermedades y dolencias que pueden originar de igual forma un dolor lumbar o lumbalgia. Algunas de ellas podrían ser la fibromialgia, una lesión o fractura previas, un desgarro o una distensión en alguno de los músculos implicados, una hernia discal o, incluso, las curvaturas de la columna hereditarias como la cifosis o la escoliosis, entre otras.

Por otro lado, se conocen una serie de condiciones o conductas de riesgo que pueden facilitar la aparición del lumbago. Nos referimos al hecho, por ejemplo, de estar embarazada, sufrir sobrepeso, fumar o no hacer algo de ejercicio de forma regular. Del mismo modo están en riesgo todas aquellas personas que tienen que levantar grandes pesos con motivo de su trabajo, haciendo que la zona lumbar esté sufriendo una flexión y torsión exageradas.

A la hora de prevenir este dolor podemos hacer uso de algunas prácticas eficaces. Una de ellas tiene que ver con no pasar mucho tiempo acostado o sentado. El colchón en el que dormimos es muy importante, por lo que deberá ser duro. Si trabajamos con cargas aprenderemos a manipularlas y transportarlas de forma correcta. Por último, prestemos atención a nuestro peso corporal, adelgazando si fuera necesario.




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