Dolor en la parte del Pecho

Lo primero que hay que tener en cuenta si alguna de nosotros nota en algún momento un dolor en el pecho severo, sensación de aplastamiento, opresión o presión en esta zona, que dure algo más de unos pocos minutos, o si el dolor parece que se desplaza hacia otras partes del cuerpo como el cuello, el hombro izquierdo, el brazo o la mandíbula, debemos acudir inmediatamente a un servicio de urgencias del hospital. Nunca conduciremos nosotros mismos sino que pediremos que alguien nos lleve.

El dolor de pecho es uno de los síntomas más aterradores que una persona puede experimentar. En ocasiones puede llegar a ser difícil incluso para los médicos el poder explicar al paciente que es lo que realmente le está pasando y si pudiera ser potencialmente mortal o no.

No debemos olvidar que cualquier parte del pecho puede ser la causa del dolor, incluyendo no sólo el corazón, sino también los pulmones, el esófago, los músculos, huesos y piel. Algunos órganos del abdomen o incluso el estómago pueden ser también el origen.

Teniendo en cuenta la compleja distribución del sistema nervioso en nuestro cuerpo, el dolor de pecho realmente puede provenir de otra parte del organismo.

La principal causa de estas molestias que se produce de forma repentina y severa suele ser debido a un ataque al corazón. Dicho ataque es producido por una obstrucción en una de las arterias coronarias. Esta obstrucción puede estar causada por la acumulación de colesterol en las arterias coronarias (aterosclerosis), coágulos de sangre, o el espasmo de los vasos que suministran sangre al corazón. Algunos de los factores de riesgo de un ataque al corazón podrían ser la hipertensión, diabetes, fumar o consumir drogas, tener el colesterol alto o la obesidad. También consideraremos si ha habido antecedentes en nuestra familia.

Para prevenir la aparición de un ataque cardiaco lo primero que debemos hacer es tener unos buenos hábitos alimenticios, evitando las comidas muy grasas. Controlaremos nuestros niveles de colesterol, presión arterial y de azúcar en el caso de los diabéticos. Dejar de fumar y disminuir el consumo de alcohol es una muy buena medida preventiva también. Por último, haremos ejercicio todos los días según nuestras posibilidades.




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