Molestias en el Cuello

El dolor de cuello es un mótivo de visita al médico muy común. El dolor localizado en esta zona puede venir, por ejemplo, de una serie de trastornos y enfermedades de los tejidos en el cuello. Existen también  algunas enfermedades comunes que pueden ocasionar dolor en el cuello, como pudieran ser la enfermedad degenerativa del disco, la tensión del cuello, lesión en el cuello debida a un latigazo cervical, una hernia de disco, o un nervio pellizcado. El dolor de cuello puede provenir también por causa de las infecciones comunes, tales como la infección por el virus de la garganta, dando lugar a inflamación de ganglios linfáticos y al consiguiente dolor de cuello. Por otro lado el dolor también puede provenir de infecciones poco comunes, como la tuberculosis del cuello o la infección de los huesos de la columna vertebral y meningitis (a menudo acompañada de rigidez en el cuello). El dolor de cuello también puede estar producido por las condiciones que afectan directamente a los músculos del cuello, como la fibromialgia y la polimialgia reumática.

Algunas ideas y remedios para el dolor de cuello

Algunos factores de riesgo para las molestias en el cuello son, por ejemplo, algunas lesiones derivadas de la participación en deportes de contacto, los accidentes automovilísticos, etc. La prevención del dolor de cuello en el contexto de estas actividades debe incluir siempre el fortalecimiento de ejercicios para el cuello y, a menudo, aparatos que sujeten el cuello en la medida de lo posible.

El tratamiento este dolor depende de su causa exacta. Las opciones de tratamiento incluyen el descanso, aplicación de calor o de frío, la terapia física, inyecciones locales de cortisona u otros anestésicos, cremas anestésicas, relajantes musculares, analgésicos y, por último, procedimientos quirúrgicos.

También existen algunos remedios caseros tales como ejercicios para aliviar el dolor, productos para aliviar el dolor como almohadas para dormir o almohadillas calientes las cuales pueden ser muy beneficiosas para nuestro alivio. Podemos encontrar también innumerables tratamientos alternativos como la ya conocida acupuntura.




Escribe un nuevo comentario

Su dirección de email no será publicada.
Los campos obligatorios están marcados con el símbolo *