La dieta del índice glucémico: cambiando los hábitos alimenticios

La dieta del Índice Glucémico IG así como la dieta Sonoma ha saltado a la fama tras proponer un cambio de hábitos alimenticios en vez de seguir una dieta estricta. Si se quiere perder esos kilos de más, es importante que tengamos en cuanta los niveles de insulina bajos, lo que significa que se deben evitar los alimentos con un elevado índice glucémico.

Los alimentos con un bajo índice glucémico, como las manzanas, peras, son digeribles por el organismo de forma lenta, pero constante, también se mantiene la sensación de “satisfecho” por más tiempo, tomando en cuenta su contenido calórico, se pueden obtener rápidos y constantes resultados para la pérdida de peso. Se propone una pérdida de peso tras adoptar una nueva forma de alimentarnos, logrando así una perdida gradual de peso y mejor aun, que no se recuperen esos kilos perdidos.

En 1979, gracias a los estudios de Jenkins sus colaboradores, se logran determinar los alimentos con más beneficios para los diabéticos. Hoy es día es utilizado por endocrinos, nutricionistas, para ofrecer dietas adaptadas a cada uno de sus pacientes como herramienta eficaz para el control del peso. Existen dos tipos de carbohidratos, los simples y complejos.  Los simples se absorben rápidamente, y aumentan rápidamente la insulina en tu sangre, en pocas palabras, nos mantiene “gorditos”. Los carbohidratos complejos se absorben más lentamente, pues no incrementan la secreción de insulina, y proporcionan energía al cuerpo por períodos más largos de tiempo, son  esenciales para la actividad física, por lo tanto se consideran de calidad.

La dieta del índice glucémico nos aporta unos hábitos saludables de alimentación

Entre los alimentos, existen grupos que se distinguen entre sí por la calidad de los carbohidratos y ellos están relacionados con el Índice Glucémico. Son considerados carbohidratos “buenos” los que no nos hacen elevar el nivel de azúcar en la sangre, es decir la glucemia, y proviene la combustión de grasas corporales, en lugar de acumularla. Este tipo de carbohidratos, son considerados de un Índice Glicémico Bajo, o complejos.

Los carbohidratos “malos”, se comportan de manera opuesta, aumentan significativamente el azúcar en la sangre, los de insulina y se acumulan en el cuerpo como energía de reserva. Estos son conocidos como alimentos con Índice Glucémico Alto o simples.

Sin embargo existen limitaciones, pues a pesar de su efectividad por su inclinación a por los alimentos saludables, no es totalmente preciso.  Dependiendo de la hora en la que se come, los valores pueden variar inclusive si es el mismo alimento, no son los mismos valores para las mujeres que para mujeres. El físico de las personas también puede hacer variar los valores, así como la procedencia de los alimentos o por el tipo de su cocción. La combinación de los alimentos también hace variar los valores, y debe ir complementado con el consumo de calorías diarias.

A pesar de ser utilizado por los expertos del control de peso, no es 100% confiable por las limitaciones mencionadas, pero sigue siendo utilizada como una herramienta para elaborar menús balanceados y personalizados. Durante el día se recomiendo comer alimentos entre las comidas principales, como prebióticos y frutas fresca. No es recomendable saltar comidas y evitar comer después de las diez de la noche porque el metabolismo es sumamente lento a esa hora. Mientras mayor fibra tengan los alimentos, menos calorías serán absorbidas por el cuerpo. La fibra incrementará los niveles de glucosa estables en la sangre, con sensación de llenura y no se consumen calorías significativas.

Perder peso resulta sencillo, y no en una formula mágica que nos hará perder kilos en un abrir y cerrar de ojos. Todas las dietas se fundamentas en tres aspectos a la hora de describir sus detalles: Ejercicio físico y cambio de los hábitos alimenticios.

El secreto de esta dieta se basa en que no se debe seguir puntualmente una dieta para perder una cantidad de kilos determinada, sino “aprender” a alimentarnos, comenzar a tener rutinas alimenticias, donde la nutrición sea más importante que el placer de consumir ciertos alimentos, y además adoptar estas nuevas costumbres de por vida. De no ser así, de qué sirven las dietas por cierto número de días si luego volvemos a nuestros malos hábitos y recuperamos el peso perdido.

Esta dieta surge por la asesora nutricional Connie Guttersen, nutricionista de Kraft, Nestlé y Sodexho, y la bautizo bajo el nombre de Sonoma, pues su objetivo es convertirse en “una dieta para ser seguida durante toda la vida”.  

El secreto consiste en no restringir los alimentos, educa la manera de comer las personas.




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