Comer en función del grupo sanguíneo para perder peso

La dieta del Grupo Sanguíneo se basa en la hipótesis sobre la evolución de los grupos sanguíneos en nuestra especie. Cada grupo sanguíneo tiene un sistema inmunológico y digestivo diferente, por lo que reacciona de forma distinta a los alimentos, debido a su adaptación a las condiciones alimentarias que regían en la época en que ese grupo apareció en la evolución humana.

Fue desarrollada en los años 80 por el doctor Peter D'Adamo, médico naturista, quien determino que la buena o mala asimilación de los alimentos está condicionada por el grupo sanguíneo de cada persona, después de investigar durante treinta acerca  sobre el impacto de los alimentos en el organismo dependiendo del grupo sanguíneo de cada individuo.

Dieta basada en el grupo sanguíneo de cada uno

Según el Dr. D’Adamo existen 4 perfiles basándose en los grupos sanguíneos y en la época histórica en la que estos aparecieron. Las personas del grupo O, el grupo más antiguo, existente desde la época de los pueblos cazadores-recolectores; las del grupo A, que aparecieron con la agricultura; las personas del grupo B, encontrado por primera vez en los pueblos nómadas; y las del grupo AB, quienes son las más recientes.

La dieta debe practicarse durante toda la vida para mantener los beneficios. El Dr. D'Adamo clasifica los alimentos en relación con los cuatro grupos sanguíneos en beneficiosos, neutros y desaconsejados y recomienda consumir principalmente elementos benéficos, muy pocos alimentos neutros y ningún alimento de los desaconsejados.

Las personas del grupo O tienen un metabolismo lento, por lo que no eliminan de la misma forma los alimentos. Deben consumir carne, legumbres y nada de lácteos ni de alimentos feculentos. Además, se les recomienda practicar una actividad física intensa de manera regular.

El Doctor D Adamo sostiene que hay que adaptar la alimentación al tipo de sangre que tenemos

Al grupo A se ve afectado por las consecuencias del estrés, esto impide asimilar correctamente la alimentación. Se recomienda una dieta vegetariana a base de muchas frutas, verduras y cereales y evitar la carne, la cerveza, los productos lácteos y las judías. Las actividades físicas más adecuadas para el tipo A son las moderadas o relajantes como el yoga, el taichí, la natación o caminar.

Los del grupo B también son afectados por el estrés, pero son organismos son más tolerante a ciertos alimentos como los productos lácteos, deben alimentarse de lácteos, verduras, carne y huevos. Sin embargo, no pueden consumir pollo, ni maíz, ni cacahuetes ni lentejas. Como ejercicio se recomienda actividad física moderada y equilibrada como la marcha o la natación.

Las personas del grupo AB heredan cosas de los grupos A y B, por lo que pueden asociar los alimentos de estos dos grupos: tofu, verduras, pescado, marisco, piña y evitar la carne roja y los granos. Una actividad física relajante es la adecuada para este tipo sanguíneo.

Se trata de una hipótesis sin fundamento científico.




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