Tratamiento para la depresion

La depresión es un trastorno psicológico que provoca en aquel que la padece una perturbación de su estado de ánimo y una propensión a la tristeza e infelicidad. Este estado puede ser crónico o aislado en el tiempo.

Los principales síntomas que se observan en los pacientes son: la irritabilidad, los cambios continuos de humor, la pérdida de interés, el llanto incontrolado y, si no es tratada por un profesional adecuado, puede desembocar en el suicidio.

Si bien es cierto que en muchos casos existe una propensión genética a padecerla, en muchos otros el estrés, una decepción importante, un accidente o la muerte de alguien muy cercano, pueden servir como mecanismo inductor de la misma.

Existen diferentes tipos de depresión, pero entre ellos destaca el trastorno depresivo mayor, el trastorno distímico y el trastorno adaptativo con estado de ánimo depresivo.

A la hora de tratar esta enfermedad, el objetivo principal es recobrar, en la medida en que sea posible, la situación anímica anterior a la misma. Para ello, lo mejor es combinar la terapia de un psiquiatra que haga un seguimiento personalizado del paciente y le prescriba el antidepresivo más indicado para su patología; junto con la terapia conductual de un psicólogo. Él determinará si se puede tratar con soluciones naturales, sin recurrir a medicación, o si esta fuera necesaria.

Tratamiento psiquiátrico para la depresión

En el caso del tratamiento psiquiátrico, los antidepresivos dentro de los fármacos disponibles son los únicos medicamentos que, tras años de estudios clínicos, han demostrado su eficacia. Actualmente, los medicamentos más positivos son los inhibidores selectivos de recaptación de la serotonina y los inhibidores de la enzima monoamino-oxidasa. Éstos pueden provocar efectos secundarios, nada deseables, como mareos, dificultad para conciliar el sueño, dolor de cabeza, migrañas o sequedad de boca.

En el caso del tratamiento psicológico o de la psicoterapia de la conducta, los psicólogos ayudan al paciente a reconducir su conducta y adaptabilidad a los problemas, así como a recuperar su anterior talante y autoestima en las tareas y situaciones habituales de la vida.

Existen diferentes tipos de terapia, pero las más utilizadas son la psicoterapia interpersonal, la cognitiva, la conductual y las psicodinámicas breves.

Además de éstas, también existen numerosas terapias alternativas y naturales como la homeopatía, la aromaterapia, las flores de Bach y la acupuntura.




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