Contraindicaciones en masajes en Bilbao

Contraindicaciones en masajes

Como hemos comentado en el artículo de Introducción, los masajes pueden tener muchos efectos positivos en nuestro cuerpo, tales como el alivio del dolor y la reducción de la ansiedad, de la presión arterial y de la depresión.

Sin embargo, no podemos bajar la guardia porque de la misma manera que hay efectos positivos, también puede haber casos en los que no sea recomendable aplicar masajes ya que puede acarrearnos problemas de salud. En caso de padecer alguna enfermedad o tener alguna duda acerca de qué tipo de masaje puede beneficiarle más, aconsejamos consultar al médico antes de proceder a un tratamiento.

Casos 

A continuación vamos a enumerar una serie de casos en los que no se debe proceder. Si se padece cualquiera de las enfermedades que nombramos o si cumplimos cualquiera de los casos citados, lo más aconsejable es interrumpir inmediatamente el tratamiento:

  • Si estamos embarazadas y nos encontramos en los tres primeros meses de gestación. A partir del cuarto mes se puede proceder pero sólo en posición sentada o recostada lateralmente, con técnicas suaves y evitando masajear la zona de las vértebras, las lumbares, el  vientre o el tórax.
  • Si hemos sido sometidos a una operación quirúrgica tendrán que transcurrir al menos seis meses antes de someternos a una sesión de masajes.
  • Si padecemos alguna enfermedades de la piel, tanto infecciosas (Hongos, lupus) como otras no infecciosas (Dermatitis alérgica).
  • Si padecemos Ulceras por decúbito (UPP) o si tenemos quemaduras. 
  • Si padecemos alguna enfermedad vascular inflamatoria como la Flebitis, si tenemos inflamaciones de los ganglios linfáticos o de las cadenas ganglionares o si padecemos de debilidad vascular o retenciones circulatorias.
  • Si hemos sufrido o sufrimos de trombosis o de embolia arterial, si tenemos venas varicosas avanzadas o padecemos enfermedades cardiovasculares o si tenemos inflamaciones patológicas con dolor, calor, rubor o aumento de volumen.
  • Si tenemos o hemos tenido hematomas, hemorragias recientes, heridas sin cicatrizar, esguinces agudos, contusiones de importancia, edemas agudos, derrames articulares, desgarros tendinosos.
  • Si padecemos enfermedades agudas o en fase evolutiva, como estados febriles, náuseas, úlceras o si sufrimos alguna enfermedades de tipo metabólico.
  • Si tenemos fibrosis o enfermedades musculares degenerativas, enfermedades reumáticas o enfermedades tumorales.
  • Si padecemos enfermedades renales en fase aguda como cálculos de riñón.
  • En caso de rotura o desgarros de músculos, vainas, tendones o  ligamentos.
  • Si padecemos alguna enfermedad del Sistema nervioso.

Asimismo, si experimentamos cualquier tipo de dolor o molestia durante el masaje habrá que interrumpir las sesiones y consultar al especialista.




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