Contraindicaciones de la depilación láser en Sevilla

La depilación láser es una de las técnicas más solicitadas para la eliminación del vello, y es que es un método seguro y rápido. Sin embargo, en ocasiones esta técnica también puede conllevar complicaciones, y por ello es recomendable considerar si es el método que mejor se va a adecuar a nuestra situación.

En los casos nombrados a continuación se desaconseja totalmente la depilación láser:

Pequeñas varices: si tenemos arañas vasculares  o pequeñas varices no debemos proceder a un tratamiento con láser porque las puede empeorar. Si tenemos varices ya desarrolladas o grandes, no habría ningún problema.

Medicación fotosensible: si estamos recibiendo medicación fotosensible, como en casos de personas que reciben tratamiento contra el acné,  pueden producirse reacciones adversas en piel si nos sometemos al láser.

Fiebre: si el día de la sesión tenemos fiebre y estamos tomando antibióticos debemos cancelarla porque nos puede causar una infección aguda.

Piel bronceada: si hemos tomado el sol recientemente o nos hemos puesto crema autobronceadora debemos esperar por lo menos un mes para acudir a la sesión.

Por otro lado, existen otras situaciones en las que nos podemos depilar con láser, pero que conllevan ciertos riesgos, por lo que hay que ir con cuidado y consultar al especialista para que evalúe nuestro caso:

Diabetes: si somos diabéticos se pueden producir graves quemaduras en la piel.

Cicatrización queloidea: si tenemos este tipo de cicatrizaciones debido a alguna intervención debemos preguntar al médico antes de depilarnos para que no haya riesgo de empeoramiento.

Embarazo y lactancia: dependiendo de la zona a depilar y del mes de gestación, el médico puede desaconsejarnos la depilación láser para evitar cualquier peligro. Si estamos embarazadas no es recomendable depilarnos zonas cercanas a la región abdominal y pélvica, para no dañar a la placenta o al feto. En caso de querer depilarnos otra zona, tendremos que consultarlo con el médico.

Hay que tener en cuenta, además, que aunque nuestro caso no sea ninguno de los descritos anteriormente, la depilación láser puede producirnos:

Molestias: durante las dos o tres primeras sesiones la depilación puede ser bastante molesta, sobre todo si se trata de una zona sensible, como las ingles. Sin embargo, existen cremas anestésicas que reducen el dolor y podemos pedir que nos la pongan. Además, los equipo utilizados para depilar suelen incorporar sistemas de refrigeración que nos pueden ayudar a tolerar mejor estas molestias.

Riesgo de quemaduras: hay casos en los que la piel se puede calentar demasiado y se pueden producir irritaciones o quemaduras. Aun así, si estamos en las manos de profesional médico especializado esto se suele dar con poca frecuencia.

En todo caso, recomendamos consultar a nuestro médico antes de empezar un tratamiento de depilación láser para reducir los riesgos de sufrir cualquier complicación.




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