Causas del Asma

Con respecto al factor hereditario, se ha determinado que aproximadamente la mitad de los asmáticos tienen antecedentes de familiares de haber padecido asma. Sin embargo, aún no se conocen bien los patrones genéticos que condicionan la transmisión de la enfermedad.

Los del tipo alérgico muchas veces se cree de forma errónea, que los asmáticos son alérgicos, aunque gran cantidad de personas alérgicas padecen asma. Este factor es muy importante ya que se debe a la respuesta del organismo ante la presencia de diversas sustancias tales como los ácaros del polvo, los pelos de animales domésticos como gatos o perros, pólenes y hongos, gases irritantes, humo del cigarrillo, ciertos alimentos o aditivos alimenticios.

  • Pólenes: Aunque la polinización se produce durante la primavera, existen variaciones según la estación climática de un país y sus tipos de plantas. El tamaño del polen, por ser pequeño favorece que quede suspendido en el aire durante largo tiempo y recorra grandes distancias hasta penetrar en las vías respiratorias.
  • Alimentos: Los episodios de asma relacionados con alimentos son frecuentes durante la infancia y van acompañados de otros síntomas como urticaria y vómitos, por lo que tienden a confundirse con intoxicaciones alimentarias. Los productos que mayores reacciones provocan son la leche, los huevos y el pescado. En la edad adulta este tipo de asma es menos frecuente.
  • Hongos: Algunos hongos producen alérgenos que se depositan en sus esporas, y la liberación de éstas depende de la humedad, la temperatura y la existencia de materia orgánica en su entorno, como basuras o cortinas de baño. Las épocas más favorables para su desarrollo son la primavera y el otoño, y entre los más comunes destacan la alternaria, el cladosporium, el penicillium, el aspergillus y el mucor.

Cómo aparece el asma

Finalmente tenemos los factores ambientales, que aunque no causan asma, la desencadenan, es decir producen crisis o síntomas asmáticos, sin que exista un mecanismo alérgico, como a veces se piensa. Entre estos los más frecuentes son:

  • Factores climáticos: frío, humedad, nieve.
  • Exposición continúa y repetida a alérgenos laborales, como por ejemplo puede suceder en carpinteros, peluqueras, industria química, agricultores, etc.
  • Ejercicio físico intenso.
  • Ambientes polucionados y contaminados, especialmente por humo de tabaco.
  • Permanecer por largos periodos o habitar en ambientes domésticos de fumadores.
  • Emociones intensas como llanto, risa, miedo, ansiedad.
  • Infecciones respiratorias, como bronquitis, resfriados y gripe.
  • Medicamentos: aspirina y derivados, fármacos utilizados para tratar la hipertensión arterial o en soluciones oftálmicas para el glaucoma.

Para realizar el diagnóstico de la enfermedad, el médico preguntará sobre los síntomas del paciente, sobre la historia médica y sobre factores que puedan haber originado los síntomas así como realizar una exploración del tórax. Otros exámenes que pudiesen aplicarse son los siguientes:

  • Medida de flujo espiratorio máximo - esta prueba mide la velocidad a la que el aire es expulsado de sus pulmones.
  • Espirometría  para medir la velocidad del flujo del aire así como cuanto aire fluye; esta prueba proporciona información detallada del flujo máximo y permite a mostrar el funcionamiento de sus pulmones.
  • Radiografía de tórax – su objetivo primordial es descartar cualquier otra enfermedad pulmonar.
  • Pruebas cutáneas de alergia- con las que se averiguará si usted es alérgico a ciertas sustancias.


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