La caída del cabello en las mujeres

La caída del cabello afecta a tres de cada diez mujeres. Estas alteraciones llevan aparejadas importantes consecuencias psicológicas. Las causas que provocan las alopecias son variadas. No obstante, en la inmensa mayoría de féminas la pérdida de pelo deriva de problemas genéticos u hormonales.

 La caída del pelo en las mujeres es más usual de lo que se cree. Se estima que el 30% de las féminas, de entre 40 y 60 años, padece algún tipo de pérdida de cabello. En otras horquillas de edades el porcentaje de afectadas se reduce considerablemente. En el sexo femenino, los efectos psicológicos de este tipo de alteraciones pueden llegar a ser devastadores. Las causas de la alopecia femenina son varias, aunque el 90% de las mismas obedecen a razones androgenéticas.

Las alteraciones en el bienestar emocional, producidas por la caída del cabello en las mujeres, pueden desembocar en patologías físicas importantes. La alopecia femenina puede ser temporal o duradera. Obviamente, los tratamientos obtienen mejores resultados en calvicies puntuales y contrarrestadas a tiempo.

Las alopecias se dividen en cicatriciales y no cicatriciales. Las primeras provocan la rotura de la estructura folicular, hecho que determina el carácter irreversible de la calvicie. En estos casos, los orígenes de la caída del cabello suelen ser infecciosos, tumorales o hereditarios. En las no cicatriciales, la raíz del pelo sigue viva. Dentro de éstas, la alopecia común o androgenética es la más habitual, también en las mujeres.

En otras ocasiones, la pérdida del pelo se manifiesta por medio de parches redondos y despoblados de cabellos. A esta calvicie se le denomina alopecia areata y es menos común, tanto en hombres como en mujeres. Este trastorno puede llegar a desencadenar una alopecia total. Otros tipos de caídas de pelo son: la calvicie traumática, la producida por la ingesta de drogas o medicamentos y la alopecia difusa.

Las principales causas de la alopecia androgénica en las mujeres son razones genéticas y alteraciones hormonales. El exceso de andrógenos puede iniciar un proceso, que comienza con un debilitamiento general del pelo en la línea central del cuero cabelludo. En las mujeres, este tipo de calvicie opera de manera diferente a como lo hace en los hombres, pues en las féminas no existen las entradas, tan usuales en el sexo masculino.

La menopausia provoca una bajada en la protección estrogénica y puede acelerar o agravar el problema de la caída del pelo en las mujeres. El déficit de hierro, debido a la menstruación o la anemia, también provoca el debilitamiento y ulterior pérdida del cabello.

Pero existen otros desencadenantes o causas de las alopecias femeninas: contracturas cervicales graves (disminuyen el riego sanguíneo y la llegada de nutrientes y oxígeno al cabello), utilización de tintes abrasivos, razones psicológicas (estrés o depresión), algunos trastornos hormonales, diabetes, déficit de calcio o la supresión de anticonceptivos orales.




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