Blanqueamiento dental

El blanqueamiento dental es un tratamiento dental estético que consigue reducir varios tonos el color original de los dientes, dejando las piezas dentales más blancas y brillantes. Se trata de un tratamiento que cada día gana más adeptos y se adentra en el campo de la odontología estética. Su objetivo es presentar una dentadura más blanca y así poder lucir una sonrisa más bonita, perfecta y estética. No se trata de atender una dolencia o enfermedad dental, sino un hecho puramente estético.

El blanqueamiento dental puede realizarse en una clínica dental o bien uno mismo en el hogar, si bien el tratamiento casero puede acarrear serios daños en los dientes al utilizar concentraciones de principios activos en alta concentración sin la prescripción correcta ni el saber de un odontólogo profesional. Por ello, lo más recomendable pasa por efectuar el blanqueamiento dental en un centro clínico especializado.

El objetivo del blanqueamiento dental es eliminar la mayor parte posible de manchas en los dientes las cuales aparecen por el efecto de las medicinas, el té, cafés, las bebidas y todo tipo de alimentos a lo largo del tiempo, incluso aunque tengamos la precaución de cuidar nuestra dentadura regularmente; con el paso de tiempo es casi inevitable que los dientes vayan oscureciendo su tono. En ocasiones, existen algunas manchas que no se pueden eliminar y entonces se debe recurrir al uso de carillas de porcelana o fundas para que el diente presenta un aspecto totalmente blanco.

El tratamiento del blanqueamiento dental no produce dolor (no requiere anestesia), ni desgaste de los dientes ni tampoco los debilita. El tratamiento consiste en usar unos geles los cuales reducen varios tonos dentro del mismo color del diente, además pueden utilizar luces especiales para completar perfectamente el resultado final.

El tratamiento suele durar una hora. Luego, el paciente deberá seguir el tratamiento en su hogar según las indicaciones dadas por su dentista; puede durar de 6 a 12 meses. Tampoco hay que olvidar que antes de todo blanqueamiento dental, el paciente debe ser sometido a una completa limpieza dental.

Existen dos grandes tipos de blanqueamientos dentales. El externo y más habitual que consiste en la aplicación de sustancias sobre la parte externa del diente. El interno el cual se realiza sobre dientes no vitales y se aplicar el producto por dentro de la pieza dental. Este tratamiento se puede complementar con el externo. Asimismo, el tratamiento puede variar dependiendo del grado de suciedad de los dientes del paciente.

Finalmente, hay que tener cuidado con el abuso de los blanqueamientos ya que pueden causar daños de diferente tipo en la dentadura. Este hecho viene a incidir en la importancia de que el blanqueamiento dental sea prescrito y efectuado por un dentista profesional y especialista en la odontología estética. 




Escribe un nuevo comentario

Su dirección de email no será publicada.
Los campos obligatorios están marcados con el símbolo *