Asma

En condiciones normales, los bronquios están muy abiertos y por ello no se percibe el pequeño esfuerzo que se realiza para respirar. En el asma, los tubos respiratorios se estrechan y, en consecuencia, se necesita un gran esfuerzo para respirar. El estrechamiento de los tubos respiratorios acontece en muchas circunstancias diferentes. En ocasiones, simplemente respirando aire frío, riendo o corriendo; a veces se trata de una sensibilidad inusitada o alergia a algo presente en el medio ambiente, como granos de polen, partículas de pelo animal o muchas otras cosas; otras veces se trata de una infección, un resfriado de los mismos bronquios.

Por lo general son crisis respiratorias de corta duración, aunque puede haber períodos con ataques asmáticos diarios que pueden persistir por varias semanas. En una crisis severa, las vías respiratorias pueden cerrarse tanto que los órganos vitales no reciben suficiente oxígeno, pudiendo incluso, provocar la muerte.

El asma se caracteriza por la aparición de episodios de dificultad respiratoria (crisis o ataques), generalmente asociados a otros síntomas como tos, pitidos al respirar y sensación de ahogo. Los síntomas varían según la edad, pueden ser leves, moderados o graves, pueden detenerse y volver a comenzar, agravándose durante la noche. Los más característicos son:

  • Tos: Se presenta como una tos seca e irritativa, muchas veces presente durante la noche. En ocasiones es el único síntoma en asmáticos leves, tratándose de pacientes con solo tos crónica, persistente, rebelde a tratamientos sintomáticos habituales. Si se tiene solo este síntoma puede resultar difícil realizar el diagnóstico de asma, si no se tiene en cuenta otros síntomas más comunes de la enfermedad como son la respiración sibilante y la disnea.
  • Disnea o dificultad para respirar: Es el síntoma más frecuente y se presenta durante un esfuerzo más o menos intenso o al realizar ejercicios y también por la noche.
  • Respiración sibilante: Es el signo y síntoma más característico de la enfermedad, son sonidos en forma de pitos, más audibles durante la expulsión de aire por la boca. Es frecuente por la noche o al amanecer o después de un esfuerzo físico.
  • Sensación de opresión en el pecho: Es uno de los síntomas menos frecuentes y puede confundirse con la disnea. Se trata de una cierta dificultad para respirar, como si no se pudiese acabar de realizar una inspiración profunda, como si una opresión de toda la caja torácica les impidiese realizar una respiración normal.
  • Secreción bronquial: Aunque es poco frecuente, el asma afecta a la calidad y cantidad de la secreción mucosa bronquial y tiene características propias: es espesa, cuesta expulsarla por ser espesa y forma tapones de moco.
  • Otros: Se pueden presentar otros síntomas o enfermedades tales como sinusitis, rinitis, eczemas cutáneos, etc.

La curación del asma solamente puede alcanzarse en algunos casos de asma alérgica o relacionada con el lugar de trabajo del paciente, siempre que se pueda evitar el agente causal.




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