La enfermedad de Alzheimer

El mal de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa. Se trata de una de los tipos de demencia senil que aparecen con mayor frecuencia en las personas mayores. La demencia senil consiste en la pérdida del funcionamiento cognitivo, es decir, el deterioro de la capacidad de memorizar, razonar, pensar, recordar, de manera que el paciente va perdiendo la consciencia de sí mismo, dificultando el día a día y la realización de la actividad diaria.

Esta pérdida de la memoria y de otras capacidades se produce a causa de la muerte de las neuronas o células nerviosas y a la atrofia de distintas partes del cerebro. Esto provoca que sea una enfermedad que acaba produciendo la muerte del que la padece. Aun así, la causa de que se active todo este proceso aún es desconocida, de ahí que todavía no exista una cura para el Alzheimer. A pesar de esto, están habiendo avances en las investigaciones que indican que la enfermedad puede aparecer debido a la formación de placas seniles y ovillos neurofibrilares en el cerebro.

A continuación describimos las hipótesis sobre las causas del Alzheimer, los síntomas más comunes y qué métodos existen para retrasar el avance de la enfermedad.

Causas

Existen tres hipótesis acerca de las causas del Alzheimer. La primera es el déficit de la acetilcolina. Esta posibilidad sugiere que el Alzheimer se produce debido a una reducción en la síntesis de la acetilcolina, un neurotransmisor.

La segunda hipótesis plantea que la enfermedad puede aparecer a causa de la acumulación anormal de proteínas de tipo beta-amiloide y tau en el cerebro. Se trata de mutaciones que se producen en distintos genes del cromosoma 21.

Por último, la tercera hipótesis relaciona la aparición del Alzheimer con la existencia de desórdenes metabólicos, normalmente con la hiperglicemia y la resistencia a la insulina.

Síntomas

Los síntomas más frecuentes del Alzheimer son:

- Cambios y pérdidas de memoria.

- Dificultad en poner atención,  planificar actividades o razonar de manera abstracta.

- Apatía.

- Desorientación de tiempo y de lugar.

- Cambios de conducta, irritabilidad y cambios bruscos en el estado de ánimo.

- Dificultades y problemas en el lenguaje, como la agnosia o la apraxia.

- Dificultad de comprensión tanto de imágenes visuales como de objetos.

Retrasar el avance del Alzheimer

Como hemos mencionado arriba, el Alzheimer es una enfermedad incurable. Sin embargo existen ciertas medidas que podemos adoptar para impedir que avance.

Cosas tan sencillas como apoyo moral y un ambiente familiar bueno, hacer ejercicio o relacionarse con otras personas pueden hacer que la persona se sienta mejor consigo misma y que la enfermedad no avance tan rápido.




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