La alimentación anticáncer en Valencia

El cáncer, la enfermedad más temida de nuestro siglo, podría ser evitable en muchos casos. Así, estudios científicos han probado que una mejor alimentación puede reducir el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer. Ya en 1984, un estudio del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos realizado constató que, ya por entonces, un 35% de los tumores se debían a factores alimentarios, sólo un 5% menos que los casos de cáncer producidos por el tabaco (30%), lo cual es bastante alarmante.

Asimismo, un informe elaborado conjuntamente por el Fondo Internacional para la Investigación del Cáncer y el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer realizado en 1997, demostró  que un cambio en nuestra forma de alimentarnos podría reducir el riesgo de padecer esta enfermedad entre un 30 y un 40 por ciento. Esto viene a decirnos que el cáncer es, en muchas ocasiones, evitable. 

Consejos

Gracias a este tipo de estudios hoy tenemos más información que nunca. Estas son algunas de las claves para una alimentación anticáncer que los autores de dicha investigación nos dejaron:

  • Basar nuestra dieta sobre todo en verdura y fruta, legumbres y alimentos no refinados.
  • Controlar nuestro peso para no tener sobrepeso, factor que pondría en riesgo nuestra salud.
  • Hacer ejercicio de forma más o menos regular.
  • Tomar cinco o más raciones de fruta y verdura distintas a diario.
  • Tomar unas siete raciones de cereales, legumbres o tubérculos al día.
  • Tratar de evitar los alimentos procesados.
  • Reducir el consumo de azúcar refinado.
  • Eliminar o reducir el consumo de alcohol.
  • Reducir el consumo de carne roja.
  • Reducir la ingesta de alimentos ricos en grasa, sobre todo aquellos que proceden de grasa animal.
  • Reducir el consumo de sal como condimento y alimentos salados, así como no echar mucha sal cuando cocinemos.

Buenos hábitos

Algunos macronutrientes que previenen el cáncer son, además, la fibra, las vitaminas (A, C, E, D, ácido fólico, niacina) y oligoelementos (zinc, selenio) así como agentes fitoquímicos, que sustancias naturales presentes en la soja, el ajo, la cebolla, la col, el nabo, el pimiento, el  tomate, la piña, las fresas, las frambuesas o el té verde.

Por otro lado, se sabe que hay ciertos hábitos y consumos de alimentos que pueden ser perjudiciales, aunque se tienen pocas pruebas al respecto. Entre estos alimentos con mala fama, encontramos las grasas, el exceso de consumo de café, el alcohol, los edulcorantes artificiales, los conservantes, los alimentos ahumados y excesivamente salados, el exceso de calorías y sustancias como los nitratos, nitritos y nitrosaminas.

Recomendaciones

Por último, además de los consejos del estudio citado anteriormente, las autoridades sanitarias recomiendan:

  1. Aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra (cereales integrales y legumbres).
  2. Reducir el consumo de carne y productos de origen animal, sobre todo los que sean ricos en grasa.
  3. Controlar las calorías que consumimos así como las cantidades para prevenir el sobrepeso y la obesidad.
  4. No tomar alimentos ni muy calientes ni muy fríos.
  5. Beber agua suficiente a lo largo del día, sobre todo entre horas.



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